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Los cambios en el turismo de la era digital

Los tiempos están cambiando y la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestro día a día va a tener un efecto notorio en el sector del turismo, donde la automatización de los procesos y el big data se aliarán para, por una parte, intentar dar una mejor experiencia de usuario al cliente y, por otro, recabar más información sobre ellos para dar una oferta más personalizada. 

Está claro que las empresas que quieran sobrevivir en un entorno dinámico digital, tendrán que adaptarse a las nuevas tecnologías y, por lo tanto, cambiar muchos elementos de su estructura para tener más oportunidades o evitar más amenazas. 

¿Cómo afectara a los empleos?

Según explica Jordi Ficapal, director Pedagógico y de Innovación la Facultad de Turismo y Dirección Hotelera HTSI, al hablar sobre el futuro del sector turístico es necesario tener en cuenta una premisa fundamental: “se mueve hacia unas hibridaciones que antes no eran habituales”. 

A la hora de desarrollar esta idea, aporta varios ejemplos: “Muchas empresas ya tienen en sus plantillas gente que maneja datos o ‘data scientist’, pero cada vez más los CEOs de compañías turísticas con los que hablamos nos dicen que esto ya no es suficiente. Es decir, necesitan expertos que sepan leer esos datos en clave comercial, de donde se extraigan recomendaciones estratégicas. Ese perfil híbrido irá apareciendo, aunque ya es muy necesario”. 

Jordi apunta que aún no estamos en el boom de los sensores. Todavía es necesaria una reducción del precio de estos para que las pequeñas y medianas empresas también tengan acceso a ellos. Una vez que esto se produzca, todo cambiará. 

Esto puede plantear un dilema a las cadenas hoteleras: “¿Se contratará a gente del sector turístico y los formaremos en estas nuevas tecnologías; o vamos a seleccionar especialistas en sistemas automáticos y los formamos en la comprensión del sector turístico?” 

También en recepción encontraremos “otro perfil híbrido, que será un técnico comercial”. Y es que según explica Jordi Ficapal, una vez que el huésped llegue al hotel y la introducción de datos sea cada vez más automatizada y rápida (a través de quioscos de check-in, apps, etc), “esta situación nos llevará a replantearnos cuáles serán los trabajos de valor añadido de las personas que llevan la recepción”. 

Los tiempos cambian y, con una competencia cada vez más creciente por la aparición de nuevos destinos turísticos, las empresas tendrán que centrarse en el valor añadido que aportan al cliente para intentar diferenciarse y captar una parte importante del mercado. 

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